Antecedentes Historicos

ImageEl origen de la formación de las comunidades se remonta al Siglo XVI, por diferencias religiosas en la conceptualización del sacramento del bautismo los anabaptistas sufren un sisma al interior, el problema ritual que dio pie a la disensión consistió  en la edad ideal para otorgar el bautismo y con él, el derecho a ser miembro de la iglesia. Para unos lo ideal era al nacimiento y para otros al alcanzar la adultez, esta disputa originó la expulsión, persecución y destierro de quienes estaban a favor del bautismo consciente, obligándoles a emigrar y diseminarse por todo el Norte de Europa.Hasta el Siglo XVIII, después de sucesivas emigraciones y colonizaciones, lograron establecerse en Ucrania donde por fin disfrutaron de una gran autonomía en su vida social, económica y política, es aquí en que se ven exentos de cumplir con las obligaciones militares, exención que se mantuvo en este lugar hasta finales del Siglo XIX.

La carencia de tierras, la disensión ideológica hacia con el Estado Ucraniano agravado por el problema del servicio militar obligatorio fueron las causas que los empujaron a recomenzar el éxodo, aprovechando que en esos momentos los gobiernos de Estados Unidos y Canadá implementaron programas de inmigración europea. En 1872 bajo los auspicios de William Hespeler se realizaron los trámites para que en el año siguiente se instalaran  en Canadá, fueron los grupos más conservadores quienes tomaron la oportunidad que les ofrecía el gobierno canadiense de respetar su lengua, religión y, desprecio al servicio militar, quienes fundaron colonias al oeste de Winnipeg.

Una nueva diferencia, ahora con el gobierno canadiense, que estribaba en la imposición del idioma inglés como idioma único para la instrucción escolar produjo como consecuencia una nueva emigración hacia el Sur del continente, concretamente a Chihuahua, México. A donde llegaron en 1922 gracias a un acuerdo que el entonces Presidente de la República Álvaro Obregón suscribió un año antes (1921). Dicho acuerdo contenía una serie de garantías extraordinarias para con los menonitas, garantías que a continuación se enumeran basados en el documento que el gobierno mexicano otorga a los representantes de la “Old Colony Reinland Mennonite Church”:

  • Ninguna persona perteneciente a las colonias menonitas estarían obligados a ejercer la instrucción o servicio militar
  • En ningún caso se les obligará a prestar juramento.
  • Tendrán el derecho más amplio de ejercitar sus principios religiosos y practicar las reglas, normas y creencias propias de su religión e iglesia, sin que se les moleste o restrinja en forma alguna
  • Se les autorizó a formar sus propias escuelas y a aplicar su propio sistema de enseñanza, sin que el Gobierno los obstruccione en ninguna forma.
  • Se les otorgan amplias garantías en cuanto a la organización económica de su grupo y a que dispongan de sus bienes en la forma en que ellos consideren conveniente.

Estos son básicamente los cinco puntos en los que se encuentran estructuradas en México las colonias menonitas y que como ya se mencionó con anterioridad fueron otorgados por el entonces Presidente de la República General Álvaro Obregón en el oficio número 732 y con fecha del 25 de febrero de 1921. Legitiman el documento el entonces Secretario de Agricultura y Fomento, A. J. Villarreal y el Subsecretario de Relaciones Exteriores, Aaron Sáenz.

Es de destacarse también que para facilitar la colonización de los menonitas en suelos mexicanos Álvaro Obregón durante su mandato presidencial emitió un acuerdo, autorizando a la Secretaría de Agricultura y Fomento para que subsidie a los inmigrantes extranjeros con el importe íntegro de su pasaje dentro de la República Mexicana desde el punto en que toquen territorio nacional hasta el lugar donde se establezcan así como el pago del 50 por ciento del costo total por el transporte de equipaje, muebles, artículos de labranza y animales para cría o para servicios agrícolas. También se les subsidió el importe íntegro por el pago de derechos aduanales que las pertenencias de los inmigrantes causaran.

Durante el sexenio del General Lázaro Cárdenas, los habitantes de las colonias menonitas son objeto de invasiones de tierras, robos, despojos, ultrajes y de diversos ilícitos, cometidos por los lugareños asentados a los alrededores de las colonias menonitas, motivo por el cual se organiza una comisión que viaja a la ciudad de México y logra entrevistarse con el presidente, al cual le exponen los agravios de que han sido objeto tanto ellos como muchas de las familias menonitas. Esto obliga al Presidente Cárdenas a dirigir una carta al Sr. General Severino Ceniceros, Gobernador del Estado de Durango, con fecha del 19 de junio de 1936, en la que le ordena se le de protección a las colonias menonitas contra cualquier ataque de facinerosos y le recuerda que los menonitas tienen ciertas garantías que de manera especial les fueron otorgadas por el Presidente Álvaro Obregón.

Posteriormente, el 6 de agosto de 1936 el Sr. Luis I. Rodríguez, Secretario Particular del Presidente de la República, emite un comunicado dirigido a los Señores John P. Wall y A. A. Martens, representantes de la comunidad menonita, donde les hace saber la voluntad del General Cárdenas, de otorgarles la protección y las garantías de las que hasta la fecha habían gozado.

Una vez instalados en el Estado de Chihuahua procedieron a recorrer, explorar y adquirir tierras en el Estado de Durango, específicamente en el  Valle de Guatimapé, municipio de Canatlán, (el cual es muy parecido al valle de Cuauhtémoc Chihuahua ) tierras que en la actualidad forman parte de Nuevo Ideal, municipio de reciente creación.

Entre los años de 1922 a 1926, aproximadamente treinta y seis trenes repletos de menonitas hicieron el viaje desde Saskatchewan y Manitoba en Canadá hasta San Antonio de los Arenales, hoy Cd. Cuauhtémoc, Chih.  Venían, además de familias menonitas, todas sus pertenencias que fueran transportables como: muebles y enseres del hogar, equipos para el cultivo y la labranza de la tierra, animales domésticos propios de campo, etc.

Al Estado de Durango y específicamente al Valle de Guatimapé arribaron los primeros colonizadores en el mes de junio de 1924 iniciando de inmediato la construcción de la llamada “Altkolonie Reinlander Mennoniten Kirche”, considerada la más conservadora y tradicionalista de todas las colonias

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